El Ártico se sofoca y Europa se hiela

domingo, 9 de enero de 2011

El hielo en el Ártico está bajo mínimos este invierno y ha alcanzado la extensión más baja conocida para un mes de diciembre desde 1979.




Pedro Cáceres

Madrid

El tamaño del textoAumenta el tamaño del textoEl año 2010 terminó con las temperaturas cambiadas en el Hemisferio Norte. Mientras sucesivas olas polares azotaban Europa colapsando aeropuertos bajo la nieve y haciendo que países como Inglaterra experimentaran los días más fríos de su historia, las latitudes Árticas se 'sofocaban' con temperaturas inusualmente altas. En algunos puntos, estaban hasta 10 grados por encima de lo normal. Basta pensar cuál sería la temperatura en España con 10 grados por encima de lo normal para hacerse una idea del impacto que supone esta subida de los termómetros en las latitudes boreales.

Los datos de temperatura acaban de ser ofrecidos por el National Snow and Ice Data Center (NSIDC) un organismo público de EEUU que es la máxima referencia en el estudio de las zonas polares. Utiliza la red de satélites de la NASA y sus mediciones, que se remontan a 1979, permiten tener datos certeros y homogéneos sobre la variación del hielo año tras año.

Según este organismo, las temperaturas inusualmente altas en el Ártico han provocado que este se encuentre también con una cobertura mínima de hielo para un mes de diciembre. Así, el NSIDC informa de que la superficie helada tuvo de media en diciembre de 2010 una extensión de 12 millones de kilómetros cuadrados. Es la más baja registrada para diciembre desde 1979.

La cifra de 2010 está 270.000 kilómetros cuadrados (como media España) por debajo del récord anterior, que ocurrió en 2006. Respecto a la media de los meses de diciembre de 1979-2000, el de 2010 está 1,35 millones de kilómetros cuadrados por debajo. Según NSIDC el hielo en diciembre ha descendido una media del menos 3,5% por década desde el año 1979.

Cambios en la Oscilación Ártica
Las cálidas temperaturas en el ártico se deben a dos motivos según explica en una nota de prensa el NSIDC. Por una parte, las áreas del océano que aún no se han congelado continúan emitiendo calor a la atmósfera. Además, una inusual pauta de circulación ha traído aire cálido al Ártico desde el sur. Según los expertos, una fuerte fase negativa de la Oscilación Ártica (una atmosférica que estratifica las presiones en el hemisferio norte) domina las latitudes medias y altas del hemisferio norte desde diciembre de 2010. Eso atrae altas presiones muy por encima de lo normal al Ártico y hace que en las latitudes medias (las de Europa o EEUU) se instalen presiones por debajo de lo normal.

De este modo, las temperaturas superficiales del aire en el este de Siberia superaban la media de diciembre por una diferencia de seis y 10 grados. En el este del Ártico canadiense, la bahía de Baffin, el estrecho de Davis y la bahía de Hudson las temperaturas superaban seis grados la media. La máxima anomalía se registraba en diciembre en la parte sur de la isla de Baffin con temperaturas superiores en 10 grados a lo habitual.

En agudo contraste, otras partes del Ártico están más frías de lo habitual. Así, Alaska, la parte central de Siberia y y Escandinavia estaban entre cuatro y siete grados más frías de la media de las últimas décadas.
 

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