Caso Mari Luz: un error judicial, un pederasta y un asesinato que conmovió al país

jueves, 17 de febrero de 2011

El juicio contra Santiago del Valle y su hermana Rosa, acusados del crimen de Mari Luz Cortés, comienza hoy en la Audiencia Provincial de Huelva. En un principio la familia de la niña asesinada en enero de 2008 quería llegar a un acuerdo con los acusados para no tener que revivir lo sucedido en el estrado. Pero ahora ha cambiado de estrategia y va "a por todas". La Fiscalía pide 23 años de cárcel para el hombre y 17 para la mujer, mientras que la acusación particular solicita 32 y 17 y medio respectivamente.

A partir de hoy, y durante ocho días, Huelva volverá a ser el centro de atención para los medios de comunicación de toda España. Ya lo fue hace casi tres años, cuando la niña Mari Luz Cortés desapareció en la barriada de El Torrejón y sus vecinos y familiares comenzaron a movilizarse para encontrarla. Un mes y medio después su cuerpo apareció flotando en la ría y semanas más tarde la policía detuvo al hombre que el padre de la pequeña de cinco años, Juan José Cortés, señaló desde un principio como sospechoso.

La detención de Santiago del Valle destapó un error judicial de tremendas consecuencias que lo había dejado libre cuando debía estar en la cárcel por el abuso de su propia hija. El caso, emblema de quienes luchan por aumentar las penas para los delitos de pederastia y extremar el seguimiento policial de los condenados, llega finalmente a juicio.

La familia Cortés se enfrenta al proceso judicial con "mucha incertidumbre y nerviosismo". También, con nuevo abogado (han cambiado a la letrada Gloria Gómez por Alberto Revuelta) y distinta estrategia.

Hasta hace unos meses los padres de Mari Luz pretendían llegar a un acuerdo con Santiago del Valle y su hermana Rosa para no tener que revivir lo sucedido con su niña ni enfrentarse cara a cara a sus presuntos asesinos en un tribunal. Pero éstos mantienen su inocencia y por tanto los Cortés han decidido no pedir la postergación del juicio y en cambio ir "a por todas", con el objetivo de que caiga "todo el peso de la ley" sobre estas dos personas, que el castigo sea "ejemplar" y que "no quede impune" el crimen.

La familia tampoco recurrirá la sentencia resultante, porque "esta agonía no se puede alargar más", según ha dicho ayer Juan José Cortés, quien también ha asegurado que si Santiago del Valle "tuviera que pagar por lo que ha hecho no lo haría ni con su propia vida".

La Fiscalía de Huelva pide 23 años de cárcel para Santiago del Valle, 20 por un delito de asesinato y tres más por abuso sexual, y 17 para Rosa del Valle por un delito de asesinato. También solicita para ambos el pago de indemnizaciones a los padres y hermanos de la víctima y la prohibición de residir en Huelva y de aproximarse y comunicarse con la familia Cortés por cualquier medio o procedimiento durante 33 años él y 27 años ella.

La acusación particular, en tanto, quiere que Santiago del Valle cumpla 32 años de cárcel y su hermana 17 y medio y que los acusados corran con los gastos que ocasionó la búsqueda la menor.

Mari Luz salió de su casa la tarde del 13 de enero de 2008 para ir a comprar golosinas a un quiosco del barrio al que nunca llegó. La búsqueda de la pequeña movilizó a vecinos, amigos y familiares, tuvo amplia repercusión en los medios y duró 54 días, hasta que su cuerpo apareció flotando en la ría de Huelva con un golpe en la cabeza.

Poco después, la policía detenía a Santiago del Valle y a su hermana Rosa y los acusaba del crimen. Entonces se descubría que el hombre, al que Cortés había apuntado desde un principio como sospechoso por sus antecedentes penales por pederastia, estaba libre por un error judicial que lo había eximido de cumplir la pena por el abuso de su propia hija. El caso ha propiciado un movimiento que, con Cortés a la cabeza, pide que la ley persiga con mayor dureza a los pederastas.

La casa de Santiago del Valle está en el trayecto que habría realizado Mari Luz aquel día. Lo que sucedió exactamente en aquella vivienda, que concluyó con el traslado del cadáver de la niña a la ría, deberá ser esclarecido durante el juicio, al igual que el papel concreto que cumplió cada uno de los acusados en el crimen. Isabel García, mujer de Santiago del Valle y condenada por hacer la vista gorda mientras su marido abusaba de sus hijos menores de edad, culpaba en un principio al hombre del asesinato, pero recientemente ha dirigido sus acusaciones contra Rosa del Valle.

Más de un centenar de medios de comunicación se ha acreditado para cubrir el juicio, que se celebra en la Audiencia Provincial de Huelva con un jurado profesional y no popular como querían los Cortés. Se espera que, de un total de 60 peritos y testigos, declaren entre otros la directora del colegio al que concurría Mari Luz, el encargado del quiosco al que acudió la pequeña la tarde en que desapareció y los trabajadores de Cepsa que descubrieron su cadáver.

El día clave para la familia de la niña será el 24 de este mes, cuando Juan José Cortés y su mujer están citados a declarar y deberán enfrentarse cara a cara a los dos acusados de engañar y asesinar a su hija y cambiar su vida para siempre.
 

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